¡Sigue leyendo si quieres descubrir todos los detalles de la primera mitad de nuestro viaje a las Islas Feroe por libre en 10 días en el mes de junio!

Las Islas Feroe no son un destino turístico común, ya que debido a su dura climatología y también al elevado coste de vida pueden no parecer lo suficientemente atractivas. En cambio, si te gusta estar en contacto constante con la naturaleza (animales, acantilados, cascadas, lagos que caen al mar,…), podrás disfrutar de un conjunto de islas en las que te sentirás como en el fin del mundo caminando por pueblos en los que resulta incluso difícil distinguir si están habitados o no.

Antes de adentrarte por completo en el viaje, puedes pinchar en el enlace para conocer mi recopilación de consejos prácticos a la hora de organizar tu viaje a las Islas Feroe por libre (incluye vuelos, presupuesto, alquiler de coche, senderismo y mucho más):

Información práctica sobre las Islas Feroe

 

Día 1: Toma de contacto con el frío

Después de pasar casi todo el día de avión en avión, 3 en total desde Asturias, aterrizamos en el aeropuerto de Vágar procedentes de Copenhague a mitad de la tarde. El aeropuerto está muy cerca del lago Sørvágsvatn, el más famoso del país, tanto que el avión pasa justo por encima y las vistas son espectaculares.

Si vas a querer comprar alcohol durante el viaje, te aconsejo que lo hagas en el Duty free, ya que es uno de los pocos sitios del país donde se vende
Lo primero que hace la gente al salir del avión es irse directos al Duty Free para comprar alcohol y tabaco (aunque solo se puede comprar en pequeñas cantidades). Al salir de la zona de control, recogimos nuestras maletas y fuimos a comprar unas tarjetas telefónicas de la compañía Føroya Tele en el puesto de información del aeropuerto, que se encuentra justo antes de la puerta de salida. El precio por tarjeta fue 97DKK por 2GB de datos y algo de saldo en llamadas.

Islas Feroe por libre Puesto Información
Tarjeta Foroya

Al salir del aeropuerto pudimos comprobar que iba a hacer muuuucho frío durante el viaje. ¡Invierno otra vez!

Ya solo nos quedaba recoger el coche de alquiler de la compañía Unicar y que estaba aparcado en una plaza concreta del parking que nos habían indicado previamente mediante email. Una muestra del nivel de seguridad que hay en el país es que el coche estaba abierto y con la llave en la guantera. Impensable en otros países, ¿verdad?

Islas Feroe por libre Coche de alquiler

Una vez cargadas nuestras mochilas dentro del coche, nos fuimos en busca de un supermercado donde comprar algo de comida para la cena y el desayuno del día siguiente y dimos nuestro primer paseo por la zona. También nos encontramos un balón que nos acompañó todo el viaje.

Recomiendo probar los yogures de la foto si los veis en algún supermercado, son de vainilla con muesli y un poco de chocolate blanco y eran mis favoritos cuando estuve de Erasmus en Dinamarca 🙂

Islas Feroe por libre Yogur
Primer Paseo

Como en junio hay muchas más horas de luz, decidimos aprovechar y visitar algunos sitios cercanos antes de retirarnos al Giljanes Hostel donde pasamos la primera noche.

Nos dirigimos por la única carretera disponible a Gásadalur, un pequeño pueblo con una impresionante cascada conocida como Múlafossur, aunque antes de llegar nos detuvimos en las cercanías de Bøur, ya que las vistas de los islotes Tindhólmur y Drangarnir son estupendas y el cielo estaba bastante despejado, algo poco común. En la excursión a Mykines del día 2, pudimos disfrutar de cerca de estas formaciones rocosas porque el barco pasó pegado a ellas.

Islas Feroe por libre Tindhólmur y Drangarnir

Islas Feroe por libre – Tindhólmur y Drangarnir: ¡con prismáticos mejor!

 

Os dejo un vídeo panorámico de Gásadalur y de la cascada Múlafossur. Antiguamente solo se podía acceder al pueblo a pie a través de un camino y no había ninguna carretera. Pero una vez que se construyó el túnel, también se continuó la carretera para que llegase hasta allí. ¡Ah! y en las inmediaciones de la cascada vimos los primeros frailecillos del viaje.

Cascada Múlafossur

Gásadalur y la cascada Múlafossur

 

Día 2: Excursión a Mykines y llegada a Tórshavn

Para el segundo día del viaje, aprovechando que la previsión meteorológica no daba lluvia, habíamos reservado el ferry a Mykines, uno de los lugares más visitados del país debido a la gigantesca colonia de frailecillos que allí habita.

Islas Feroe por libre Ferry Mykines

Un cartel bien grande nos avisa de que no hay ratas en Mykines y quieren que siga siendo así

 

Durante el viaje en ferry tuvimos la oportunidad de pasar totalmente pegados a los islotes Tindhómlur y Drangarnir.

Si quieres ver todos los detalles de la excursión que realizamos a la isla de Mykines pincha en la siguiente entrada donde lo explico todo:

Excursión a Mykines: cómo llegar, qué ver, frailecillos,…

Después de una excursión fantástica, dedicaríamos el resto del día a llegar tranquilamente a Tórshavn, la capital del país, que se encuentra en la isla Streymoy y donde nos quedaríamos a dormir 6 noches en un adosado que encontramos en Airbnb. Por el camino hicimos una pequeña parada en Sandavágur. El pueblo recibe el nombre por su bahía de arena y lo que más llama la atención es su colorida iglesia del año 1917.

Iglesia de Sandavágur
Bahía Sandavágur

Para pasar de la isla de Vágar a la de Streymoy es necesario hacerlo a través de uno de los túneles subterráneos de pago, pero no hay que preocuparse por esto ya que las compañías de alquiler de coches normalmente suelen descontarlo directamente de la fianza. Si no fuese así y no estuviese gestionado por la compañía de alquiler, se puede pagar en las gasolineras con varios días de margen.

Ya en Tórshavn, antes de ir a casa, nos acercamos a conocer la fortaleza de Skansin. Fue levantada en el año 1580 para proteger a la ciudad de los piratas. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como base militar para el ejército británico y, hoy en día, aún conserva parte de su artillería. Desde allí se tienen unas buenas vistas de la ciudad y su puerto en primer término.

Artillería Skansin
Tórshavn

 

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Si reservas tu alojamiento con Airbnb a través de este enlace, te beneficiarás de un descuento de 25€ (reserva mínima de 65€). Pincha aquí si quieres saber más sobre cómo funciona.

 

Día 3: Lago Sørvágsvatn, Tjørnuvík y cascadas

Volvimos a la isla de Vágar, muy cerca del aeropuerto, para pasar la mañana haciendo la ruta que sale desde el pueblo Miðvágur y va hasta el lago Sørvágsvatn (también conocido como Leitisvatn por los locales), los acantilados de Trælanípa y la cascada Bøsdalafossur. Tal vez por el nombre no os resulte conocido, pero si os digo que es el lago que está por encima del Océano Atlántico y, además, una de las fotos más típicas que aparecen al buscar información sobre las Islas Feroe, seguro que ya os suena un poco más.

Islas Feroe por libre Lago Sørvágsvatn

Islas Feroe por libre – ¿No es una pasada?

 

Haz click en el enlace para descubrir cómo llegar al lago Sørvágsvatn y disfrutar de unas vistas únicas desde los acantilados de Trælanípa viendo cómo el agua del lago cae al Océano Atlántico por la cascada Bøsdalafossur:

Ruta al lago Sørvágsvatn desde Miðvágur

Acabada la visita al lago Sørvágsvatn tocaba volver a la isla Streymoy. Como no teníamos nada concreto planificado para la tarde, se nos ocurrió sobre la marcha que tal vez podría ser buena idea ir a realizar la visita de los acantilados de Vestmanna, pero llegamos alrededor de las 6 de la tarde y ya no era posible, así que sacamos tickets para el día siguiente por la mañana.

Volvimos al coche y, en los alrededores de la carretera que conecta Vestmanna con Kvívík, nos encontramos unas curiosas casas con forma de iglú que parecían deshabitadas a juzgar por su estado exterior e interior. Una de ellas ya ni siquiera tenía césped cubriendo su tejado…¡una pena!

Islas Feroe por libre Casas curiosas Islas Feroe

Gracias a que las distancias no son excesivamente grandes entre pueblos, aprovechamos para desplazarnos hasta Tjørnuvík, el pueblo más al norte de Streymoy. Puedo decir que es uno de los pueblos más bonitos que visitamos en el viaje sin ninguna duda. Está localizado entre montañas por las que vierten su agua infinidad de cascadas. Se sabe que es uno de los pueblos más antiguos del país debido a las tumbas vikingas que se encontraron en el pasado.

Islas Feroe por libre Tjørnuvík

El pueblo envuelto por la montaña y su amplia costa

 

Tiene menos de 100 habitantes y el edificio más antiguo del pueblo es su iglesia. Desde allí existe un camino marcado que conecta con Saksun, otro pueblo muy llamativo, y que se puede completar en aproximadamente 3-4 horas. Dicen que las vistas durante el trayecto en un día despejado son espectaculares, pero desgraciadamente no pudimos realizarla porque el clima estaba desagradable, lloviznaba y la niebla era densa.

Islas Feroe por libre Risin y Kellingin

Islotes de Risin y Kellingin a lo lejos desde la costa de Tjørnuvík

 

Además, para los amantes de la fantasía, desde su costa se pueden ver dos rocas que se conocen como Risin y Kellingin (en nuestro idioma se traducen como El Gigante y La Bruja). La leyenda cuenta que estas rocas son los fósiles de una señora mayor y un gigante que intentaron llevarse las Islas Feroe de vuelta a su país de origen, Islandia. La salida del sol les pilló por sorpresa y se convirtieron en piedra.

Islas Feroe por libre Tjørnuvík fondo
Islas Feroe por libre Tjørnuvík casas
Islas Feroe por libre Tjørnuvík corte troncos
Islas Feroe por libre Tjørnuvík puerto

Para finalizar el día, antes de regresar a la capital, fuimos a visitar la cascada más alta del país, de nombre Fossá, y que tiene casi 150 metros de altura. Os dejo dos fotos, una desde la propia cascada y otra hecha desde la isla de Eysturoy unos días después, donde se aprecia mucho mejor su tamaño.

Islas Feroe por libre Cascada Fossá cerca
Islas Feroe por libre Cascada Fossá desde lejos

 

Día 4: Vestmanna, Saksun y Tinganes (Tórshavn)

Empezamos el día desplazándonos a Vestmanna para realizar la famosa visita por sus acantilados. El precio del ticket por persona fue 295DKK y la duración aproximada de 3 horas. Se puede esperar dentro del edificio ya que dispone de cafetería y tienda o sino en unas mesas en la parte de afuera viendo los barcos de pescadores.

Recomiendo llevar suficiente ropa de abrigo ya que se va en la cubierta del barco casi todo el tiempo y la sensación térmica es de mucho frío

En la siguiente imagen os muestro las rutas que puede tomar el barco en función de las condiciones climatológicas. Si las condiciones son buenas (en rojo), el barco tomará dirección norte pegado a la isla de Streymoy llegando hasta la zona de Heygadrangur donde se alza una roca de 144m de altura en medio del Océano Atlántico Norte o, en cambio, si las condiciones no son las más idóneas (en amarillo), el barco zarpará hacia el sur pegado a la isla de Vágar hasta llegar al impresionante Trøllkonufingur. En ambos casos, el barco pasará por diferentes acantilados que nos dejarán con la boca abierta.

Rutas Vestmanna

Islas Feroe por libre – Rutas Vestmanna

 

En nuestro caso, el barco realizó la ruta hasta el Trøllkonufingur. A los pocos minutos de salir, ya nos habíamos alejado de Vestmanna y estábamos pasando muy cerca de algunas granjas de acuicultura flanqueados por las islas de Vágar y Streymoy.

Vestmanna atrás
Vestmanna granjas acuicultura

El paseo transcurre tranquilo inicialmente, disfrutando de un paisaje que ya habíamos empezado a normalizar después de varios días en el país, donde lo único que se llega a apreciar son algunas pequeñas cascadas que vierten su agua al mar y animales (ovejas, aves,…). Los prismáticos son de gran ayuda en esta excursión.

Vestmanna paseo grupo
Cuando nos fuimos acercando a la zona de los acantilados más pronunciados, nos entregaron unos nada llamativos cascos amarillos para proteger nuestras cabezas, ya que íbamos a navegar muy cerca de ellos. Esta parte y la del final del tour son, sin duda, las más interesantes.

Vestmanna Acantilados 1
Vestmanna Acantilados 4
Vestmanna Acantilados 2
Vestmanna Acantilados 3

Aún quedaba la guinda del pastel, el Trøllkonufingur, impresionante lo mires por donde lo mires. Su significado en castellano es Dedo de la mujer troll y es una formación rocosa de 313 metros de altura. Esta roca, como era de esperar, también tiene leyenda propia y es bastante parecida a la que os conté sobre los islotes de Risin y Kellingin que vimos desde Tjørnuvík. Al parecer una bruja fue a Vágar para llevarse las Islas Feroe a Islandia pero el sol la sorprendió y se convirtió en piedra. Como era tan grande, al tocar en el fondo del Océano Atlántico, la parte trasera de su cabeza y su dedo quedaron fuera del agua. Su cabeza se dice que es la isla de Koltur y su dedo el Trøllkonufingur.

Trøllkonufingur

Islas Feroe por libre – Trøllkonufingur

 

El barco nos llevó de vuelta por el mismo camino y decidimos meternos en cubierta por el frío…pero antes hice una foto en donde se puede ver la pequeña isla de Koltur a la izquierda y al otro lado el extremo de Vágar donde hemos podido disfrutar de los acantilados.

Vuelta Vestmanna Koltur

Con los pies de nuevo en tierra, aprovechamos para comer algo y tomar café y nos desplazamos desde Vestmanna hasta Saksun (1 hora aproximadamente).

¡Ojo! La ruta Út a Lónna solo podrá hacerse con la marea baja
En Saksun lloviznaba por momentos pero no nos íbamos a ir de allí sin conocer el pueblo ni tampoco sin hacer una pequeña ruta de unos 3 kilómetros de distancia que se conoce como Út a Lónna y que va desde el pueblo hasta la costa.

El inicio de la ruta es por un camino asfaltado.

Út a Lónna Inicio

Islas Feroe por libre – Todo es bonito en las Islas Feroe, pero este sitio tiene algo especial

 

Continúa por un camino de tierra y piedras con la compañía de alguna que otra oveja por las laderas…

Út a Lónna Camino

…que se abre para llevarnos pegados a un lago que se forma con el agua que cae de la infinidad de cascadas que se forman del lado de Saksun.

Út a Lónna Lago

Y, finalmente, nos envía directos a una desembocadura de arena oscura y que si seguimos caminando por ella nos dejará enfrentados directamente al Océano Atlántico.

Út a Lónna 1
Út a Lónna 2
Út a Lónna 3
Út a Lónna 4

Volvimos del paseo y cogimos el coche para aparcar en el propio pueblo de Saksun. La mala suerte hizo que empezase a llover con bastante fuerza en ese justo momento y tuvimos que darnos mucha prisa en la visita. Lo más impresionante del pueblo son las cascadas y las casas con tejado de hierba que llaman mucho la atención.

Saksun Cascada
Saksun Iglesia

Para acabar el día, volvimos a Tórshavn para dar una vuelta y perdernos por sus calles tranquilamente. El equipo nacional de fútbol jugaba un partido clasificatorio para la Eurocopa contra Noruega y, tal vez por eso, daba la sensación de que la ciudad estaba completamente vacía. Pasamos por su ayuntamiento, su iglesia y su puerto, con llamativas casas de colores que recuerdan mucho a Nyhavn, el canal de Copenhague.

Tórshavn 1
Tórshavn 2
Tórshavn 3
Tórshavn 4

Por último, visitamos Tinganes, una pequeña península que es considerada el casco histórico de Tórshavn en el que se encuentran varios «edificios» del gobierno (entre ellos algunos ministerios), que en realidad son unas simples casas de madera de color rojo que datan de los siglos XVI y XVII y con la bandera del país ondeando.

Tinganes 1
Tinganes 4
Tinganes 2
Tinganes 3

Después de conocer tantos sitios nuevos nos fuimos a casa para cenar y descansar, ya que al día siguiente seguiríamos en modo explorador y subiríamos al punto más alto del país. Pero no sería lo único que haríamos…

 

Día 5: Monte Slættaratindur y Gjógv

Llegamos al ecuador de nuestra aventura y nos tocaba explorar una nueva isla, Eysturoy. Allí comenzaríamos el día subiendo al Monte Slættaratindur (el más alto del país con 880 metros) y visitaríamos, entre otras cosas, Gjógv, un pueblo con unos acantilados que dejan sin respiración.

Islas Feroe por libre Monte Slættaratindur Arriba

Islas Feroe por libre – Cima del Monte Slættaratindur…¿cuánto frío creéis que hacía?

 

En nuestros últimos viajes se ha dado la casualidad de que hemos podido subir al punto más alto del país en cuestión. En Tailandia fue muy fácil porque al monte Doi Inthanon (2565m) se llegaba en coche. En Costa Rica la cosa fue bastante más seria ya que realizamos la ascensión a Cerro Chirripó (3820m) a pie durante dos días. En las Islas Feroe no iba a ser menos…

En el siguiente enlace te explico cómo llegar, cómo es la subida y algunos detalles más… ¡Entra y descúbrelo!

Monte Slættaratindur: el punto más alto de las Islas Feroe

Sin haber podido disfrutar casi de las vistas desde la cima, volvimos al coche y seguimos la carretera con dirección a Gjógv. El entorno que se presenta ante nosotros a medida que vamos avanzando con nuestro coche es sensacional, tanto que decidimos parar a comer en unas plazas de aparcamiento con unas vistas inigualables del fiordo Funningsfjørður.

Funningsfjørður Vistas 1
Funningsfjørður Vistas 2

Llegamos a Gjógv y lo primero que vimos fue que tenía cancha de fútbol, así que cogimos el balón que nos habíamos encontrado el primer día del viaje y jugamos un accidentado dos contra dos, que acabó con el balón varias veces en el río y, además, casi recibo un buen balonazo en la cara…😂

Islas Feroe por libre Gjógv partido 1
Gjógv partido 2

Guardamos el balón en el coche y dimos un paseo por el pueblo antes de subir a la zona alta de los precipicios. El pueblo es muy tranquilo, apenas nos cruzamos con gente, y resulta muy agradable recorrerlo por ambos márgenes del río.

Islas Feroe por libre Gjógv 1
Islas Feroe por libre Gjógv 2
Gjógv 3
Gjógv 4

La zona de los acantilados está vallada puesto que es un terreno privado. Un cartel así lo indica en la entrada y nos propone dos métodos de pago. Existe también un tercero…que no voy a decir aquí jeje. Nada más subir las escaleras de madera, la imagen que nos encontramos es imponente. ¡Juzgad vosotros mismos!

Gjógv Acantilados Inicio 1
Gjógv Acantilados Inicio 2

Desde este punto, debemos ir todo el rato pegados a la cornisa, protegidos por una valla de alambre, hasta llegar al punto más alto. Poco se puede decir de este sitio, las fotos hablan por sí solas.

Islas Feroe por libre Gjógv Acantilados Vistas

Gjógv, sus acantilados repletos de fulmares y la isla de Kalsoy al fondo (casi casi se ve el faro de Trøllanes)

 

Y no pudimos evitar quedarnos embobados viendo a los fulmares planear y maniobrar con el fuerte viento que soplaba.

Al bajar, tomamos algo en el único bar del pueblo y, después de un rato, partimos de vuelta a Tórshavn. El día había sido largo y aún nos quedaba un rato de carretera para regresar a casa.

 

Pronto estará disponible la segunda mitad del viaje en la que descubriremos más lugares increíbles de este desconocido país.

 

¿Qué te ha parecido la primera parte de nuestro viaje por las Islas Feroe por libre en 10 días? ¿Tienes alguna pregunta? ¡déjanos un comentario!

 

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Información práctica sobre las Islas Feroe

Ruta al lago Sørvágsvatn y cascada Bøsdalafossur

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Monte Slættaratindur: el punto más alto de las Islas Feroe

 

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